Comienza la urbanización del barrio República y Desarrollo Social se muda al barrio 9 de Julio

El Secretario de Infraestructura, Enrique Picco, junto al Secretario de Desarrollo Social, Sebastián Páez Segalá y al asesor del Poder Ejecutivo, Charly Jacomet, anunciaron el inicio de la urbanización del barrio La República. “El Municipio, a fines del año pasado, ya había tomado intervención y había comenzado con algunas tareas, más que nada la planificación. Hoy estamos anunciando el inicio de los trabajos y desde mañana vamos a realizar las primeras tareas de la urbanización”, dijo Picco. 
 
“El área de intervención de la urbanización son 78 hectáreas desde este martes estarán los primeros trabajadores topógrafos haciendo el relevamiento y delineando la traza de las calles que existen actualmente. Las dos primeras tareas fundamentales son las redes de agua y cloaca, mientras que las tareas consecutivas son la red de distribución eléctrica -para dar conexión segura a cada lote-, el alumbrado público, la conformación de las calles para la ejecución del cordón cuneta y, a posterior, el pavimento”.
“Estas tareas se van ejecutar por administración, pero es necesario destacar que lleva un gran trabajo y una gran responsabilidad para dar soluciones inmediatas a quien más lo necesita. Para la ejecución de la última tarea, el pavimento, estamos hablando de 12 meses, pero ahora lo importante es comenzar las tareas básicas, que fueron los primeros reclamos que tuvieron los vecinos”.
“Esta determinación del Intendente se basa en un proyecto que mandó el Ejecutivo a fines del año pasado para la expropiación de las tierras, por eso la urbanización se va a hacer por administración. No está presupuestado como un ítem específico para el barrio La República pero el Municipio tiene presupuestado ejecutar cordón cuneta, ampliación de redes de agua, ampliación de redes de cloaca, que son las tareas que se van a desarrollar allí”.
 
“La urbanización de estas 78 hectáreas supera los 100 millones de pesos, para unos 1100 lotes. Lo importante no es hablar de números sino llevar la solución a estos vecinos que tienen un alto grado de vulnerabilidad y un alto grado de peligro en cuanto a las condiciones en las cuales viven hoy. Se trata de fondos municipales pero vamos a ver si a través de algún financiamiento de Nación, se puede llegar a conseguir un fondo específico para esta urbanización”. 
 
“Ya hay una distribución parcelaria en el barrio, y nosotros llevaremos a cada parcela con agua, cloacas, distribución eléctrica y alumbrado público.  Con esto también vamos a garantizar la titularidad de los terrenos, la posesión del lote. Esto es importante porque si uno invierte y no tiene posesión, puede llegar un desalojo. En cuanto al trámite de titularidad, la primera medida es pasar las tierras a manos del Municipio, y después teniendo en cuenta el relevamiento de tierras y lotes, se procede a transferir la titularidad”.
 
“La extensión de los lotes va a responder a lo que ya está definido, al igual que la apertura de calles. De todas formas, hay un estándar respecto a los lotes y no creo que haya problemas para trabajar  de esta forma”.
 
Por su parte Carlos Jacomet señaló que “Nosotros tenemos un relevamiento previo acerca de la población que vive ahí vamos a profundizar esos datos con trabajadores sociales, en una tarea hogar por hogar, para poder determinar condiciones sociales como nivel de ingreso, nivel educativo y condiciones laborales. Tenemos algunos datos preliminares pero sabemos que es una población que va modificándose y por eso hay que realizar este relevamiento y actualizar la información”.
 
“Las tareas de urbanización son la “parte fría” de todo esto, pero no podemos alejarlo de que hay familias en situación de vulnerabilidad. La obras de infraestructura son para mejorar la calidad de vida de las familias y eso ya de por sí es una mejora habitacional”.
 
“De todas maneras, la idea es profundizar el trabajo que venimos haciendo y poder trabajar en mecanismos de organización de la comunidad para poder tener acceso a ladrillos, bloques, otras maneras de construcción. El relevamiento apunta también a las condiciones habitacionales, que hacen a las condiciones sanitarias de la familia”. 
 
“Esas familias, gracias a esta inversión que va a hacer la Municipalidad, van a poder acceder a luz, agua, cloaca, cordón cuneta, a una mejor calidad de vida. Esa es nuestra prioridad para este barrio en particular”.
 
“Nosotros comenzamos con la obra de agua y cloaca y hubo un problema legal. Estas tareas de urbanización no modifica en nada la estructura de las viviendas existentes. Ya sabemos cómo está loteado y las obras no influirán dentro de los lotes de las personas, ni en su día a día”.
 
“Queremos que la gente viva mejor porque la gente quiere vivir mejor en esos terrenos. Nuestra idea no es derribar las construcciones existentes sino lograr que la gente que vive en esas construcciones precarias puedan, de manera paulatina, acceder a una mejor calidad de vida y a una mejor vivienda”.
 
“En la Ordenanza está contemplada la posibilidad de trabajar con herramientas de autoconstrucción. Nosotros podemos brindar la capacitación en oficios para la gente en construcción o para manejar una bloquera y que con eso, construyan sus propios bloques y los vaya poniendo en sus propias casas. Eso es lo que queremos hacer y por eso hablamos de mecanismos de organización de la comunidad, para dar una respuesta en conjunto con la Municipalidad a este déficit de infraestructura que tienen las viviendas”.
 
“En cualquier caso siempre es mejor que la gente cuente con los servicios básicos para tener un piso y, a partir de ahí, empezar a desarrollar su hogar, y eso es lo que queremos garantizar como Municipalidad”.
 
“De acuerdo con nuestros relevamientos el porcentaje de desocupación es considerable en este tipo de asentamientos. El trabajo genuino es de un 11 por ciento y la composición responde a lo que pasa en casi todos estos barrios. Hay cierto porcentaje de familias de San Luis, que en muchos casos son jóvenes y niños, y quizá segunda generación de familias que ya vivían en situación de vulnerabilidad y al no tener contención o al quedar chica la casa donde estaban originalmente buscaron esta alternativa de vivienda. También hay casos de gente que pudo llegar de otras provincias. No hay una caracterización específica, pero en general son familias jóvenes, con uniones de personas jóvenes que tienen niños pequeños”. 
El Secretario de Desarrollo Social, Sebastián Páez Segalá anunció en que “Una medida que viene en línea con esta política, es que a partir del 1 de agosto todos los programas que maneja la Secretaría de Desarrollo Social se van a mudar a la entrada del barrio 9 de Julio. Esto implica llevar allí las instalaciones y todas las políticas que venimos desarrollando”.
 
“La primera medida que vamos a tomar va a ser abrir un comedor comunitario para que las familias que lo requieran tengan acceso a un plato de comida. Vamos a hacer justicia social en sentido alimentario y por eso también enseñaremos a desarrollar huertas”.
 
“Vamos a profundizar el relevamiento casa por casa para brindar datos necesarios a infraestructura para desarrollar las obras. Trabajadores sociales y promotores territoriales van a visitar cada uno de los hogares y hacer el relevamiento de cada familia para saber cómo viven y qué necesitan. Respecto a la situación laboral, nosotros venimos desarrollando un programa de capacitación en oficios, que llevaremos a esta zona. Estas políticas vienen acompañadas con atención primaria de la salud, con odontología, ginecología y medicina generalista, y talleres de capacitación en salud”.
 
“Nuestro programa de capacitación en oficio es de rápida salida laboral, donde enseñamos carpintería, herrería, construcción en seco, entre otros. La intención es poder vincular a la gente capacitada  a través de una aplicación de celular, donde las personas que demanden el oficio puedan acceder a los servicios”, sostuvo Páez Segalá.